Recorrer Rioja Alavesa es adentrarse en una tierra con personalidad propia.Viñas, clima, luz... todo contribuye para perfilar un ambiente que invita al visitante a saborear unas rutas llenas de atractivo.Para empezar, Rioja Alavesa es pródiga en todo tipo de bodegas, cobrando relevancia especial las que han hecho de su sede un edificio singular y visitable. El itinerario está salpicado de un buen número de hoteles y restaurantes, especializados en maridar un buen vino con el menú típico de la zona.
Y para conocer a fondo el mundo del vino, nada como visitar, además, los museos que revelan todo lo que cualquier iniciado desee descubrir en torno a sus secretos, o participar en cursos de cata, que darán la oportunidad al visitante de familiarizarse con el mundo del olor, color y matices de los caldos.
Un poco más expertos ya en diferenciar peculiaridades, estamos preparados para entrar en las vinotecas y adquirir unas cuantas botellas. Un buen regalo para que nuestro paladar evoque las sensaciones de un mágico viaje y compartirlo con los demás.
